jueves, 31 de marzo de 2011

BICIS, BICIS Y... ¡MÁS BICIS!

Todo empezó en una tarde gris de primavera. Estábamos todos con nuestras bicis (o casi todos) listos para ir a dar un "paseíto". Empezamos con Toni y Alberto P. poniéndose el peto fosforescente para que no les atropellara un camión, o eso al menos creíamos. Cuando llegamos a Renedo estábamos ya que no podíamos más y le pedimos a Rodrigo C. (que se sabía el pueblo como la palma de su mano) que nos llevara hasta una fuente. Cuando llegamos a la dichosa fuente resulta que no caía ni una gota, y Santi y Álvaro O. nos ofrecieron o, más bien, les suplicamos que nos dieran agua de sus botellas. Parecía que todo iba bien a la vuelta, en la que Álvaro López iba en cabeza, hasta que Miguel López se pegó tal torta que hasta él mismo se rió. En el sprint de llegada a Tempero no nos lo podíamos creer pero era cierto... ¡Javier Agudo quedó en 1ª posición! Cuando ya estábamos en Tempero Luis P. nos demostró su claro dominio con las patatas y palomitas comiéndoselas todas. Después de este plan creo que nadie pudo jugar a la PLAY STATION. Los que hayáis ido creo que me entendéis...
Redactor: Miguel López Pardo (MLP)

viernes, 25 de marzo de 2011

Fantomas Club Tempero


La persecución del Fantomas fue un auténtico calvario. Por un lado, las repletas calles de Valladolid permitían al Fantomas camuflarse con gran facilidad; por otro lado, corría que se las pelaba, e incluso debió de practicar algo de parcour. El caso es que David G lo vio el primero, César C. le dio el alto, y todos los de más corrían a todo correr, a pesar de que la presa soltara pista tras pista… Antonio no soltaba prenda ante las preguntas del Nivel 1, y Pablo M-V protestaba. Pablo M-S cazó finalmente al escurridizo, y los dos pelotones marcharon a darse el festín del siglo a base de filipinos y coca-cola. El futbito final sirvió para quemar todas las calorías consumidas, y vimos a Pedrito ensayando trallazos, Alex metiendo goles de rebote, Ignacio C regateando sin finalizar, y Pablo B haciendo pases al hueco. Se nota que tiene buen maestro.